Hoy empiezo
el gimnasio y le tengo mucha fe. Por supuesto que tengo una historia infinita
de anotarme y no ir, de anotarme y abandonar a la segunda clase, de inventar
mil excusas. Pero lo que lo hace diferente es mi conciencia actual sobre la
ansiedad. Tengo la certeza de que, entre otras cosas, se genera porque soy una
pelota de energía que no va a ningún lado y es muy necesario empezar a transformarla.
Necesito que desaparezca la sensación permanente de que todo va a explotar, de
que yo voy a explotar, que me hace temblar las manos como nada. A veces es tan
fuerte que siento que podría ser una Atucha de aquellas. Podría ser el arc reactor
que tiene Tony Stark en el pecho y aún así me sobraría energía. Una pesadilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario